Todos los seres vivos envejecemos. Es un proceso irreversible que genera un declive paulatino. Y al igual que los seres vivos, las instituciones, las empresas y las leyes, que son entes vivos, “envejecen” y pierden eficacia. La Reina Roja en el libro de Lewis Carrol, Alicia en el País de las Maravillas, decía: “Aquí hay que correr todo lo posible para permanecer en el mismo lugar. Para llegar a otro sitio hay que correr el doble de rápido”. La primera razón para simplificar nuestras instituciones y nuestras empresas es que si no lo hacemos, degeneran y pierden agilidad (“hay que correr todo lo posible para permanecer en el mismo lugar”). Y la segunda razón tiene que ver con lo que decía Charles Darwin de “Quien sobrevive no es el más fuerte, ni el más inteligente, sino el que se adapta mejor al cambio” o con lo que decía Peter Drucker: “Si quieres hacer algo nuevo, tienes que dejar de hacer algo viejo”. Tenemos que simplificar nuestras organizaciones para poder hacer cosas nuevas ...